Mostrando entradas con la etiqueta alumnos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alumnos. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de febrero de 2013

Metáfora educativa


“The teacher is like a gardener who gives every plant in his garden what it needs”



Teniendo en cuenta las diferentes metáforas presentadas en el libro de las utilizadas por Fox en sus estudios, elijo ésta. Es la que más me ha gustado de todas y la que más real veo. Aunque de primeras resulte un tanto “pastelona”, aplicándolo al aula y reflexionando acerca de su significado la veo muy adecuada. Ni todas las plantas en un jardín son iguales y necesitan los mismos cuidados ni todos los alumnos en un aula lo son y necesitan la misma atención y tipo de enseñanza. Esto es algo a tener en cuenta dentro del aula, no puedes proporcionar a todos tus alumnos el mismo tipo de enseñanza y aplicar el mismo tipo de estrategias ya que ni todos son iguales ni todos van a responder de la misma manera ante ellas.

Por último cabe decir que mis creencias sobre el aprendizaje han cambiado estos últimos años de forma significativa. Esto es algo lógico porque, de alguna manera, he pasado de ser alumna de enseñanzas básicas (educación primaria y secundaria) a estudiar directamente la educación como futura profesora. El problema hubiera estado si mis creencias hubieran continuado igual.


viernes, 22 de febrero de 2013

La educación ideal


El libro va acabando y con esto llegamos al último cuadro de reflexión. Las preguntas a resolver en este cuadro llegan a ser un poco repetitivas con el resto del libro, pero es necesario realizar una última reflexión para darlo por concluido.

La primera pregunta hace referencia a una práctica ideal en el aula. Para mí una práctica ideal en el aula es una práctica en la que el profesor consiga transmitir lo que se había planteado a los alumnos y los alumnos sean capaces de interiorizar dichos conocimientos, siendo la sesión dinámica, participativa y llevada a cabo en un clima de confianza y participación. A través de una práctica ideal los alumnos interiorizarían los diferentes conocimientos, como he dicho anteriormente, pero para que fuera totalmente adecuada, dichos conocimientos deberían ser aplicados por los alumnos en diferentes contextos, generalizarlos a la vida real, a su día a día. Para poner esto en práctica empezaría creando el clima adecuado en el aula, a través de un comportamiento adecuado con los alumnos y el establecimiento de unos puntos clave para el éxito del proceso de enseñanza-aprendizaje. Además, le daría gran importancia al cómo se sienten los alumnos dentro del aula, centrándome en hacerles sentir cómodos y con ganas de aprender, aunque esto no sea del todo fácil. Hay que tener en cuenta que si tú confías en un niño y él se da cuenta, automáticamente y con el uso de un par de halagos se le puede motivar lo suficiente para que su aprendizaje sea mucho más significativo.

El alumno en mi enseñanza juega un rol fundamental, cómo se puede deducir del apartado anterior. Si el alumno no está motivado y cómodo en el aula, su aprendizaje no se llevará a cabo de forma adecuada.

Con todo esto puedo decir que así es como yo creo que mis alumnos aprenderán. Mi enseñanza girará en torno al aprendizaje de los alumnos. Si los alumnos no aprenden o fracasan haciéndolo, tendré que replantearme mi enseñanza y ver qué puedo hacer para solucionarlo. Considero que, si el profesor lo hace bien, los alumnos responderán adecuadamente. Hacerlo bien, lógicamente, implica varios factores a tener en cuenta, factores que no se deben descuidar (motivación, estrategias, metodología, confianza que tengas en tus alumnos, ganas que pongas en tus exposiciones etc.)

La motivación, como he citado anteriormente, tiene mucha importancia en el aprendizaje. En mi opinión, es uno de los factores clave. Para motivar a los alumnos tienes que halagar su trabajo, no sólo corregir los errores. Hay que saber valorar lo que ellos hacen, ver el esfuerzo que invierten y hacerles ver lo bien que lo pueden llegar a hacer. Además tienen que ver que confías en ellos y tú, como docente, tienes que saber transmitírselo a través de gestos y enunciados. Los niños son muy moldeables y hay que aprovecharlo.

Quiero acabar ésta entrada con un vídeo que he encontrado en youtube titulado "la educación prohibida". ¿Cual es de verdad el objetivo de nuestra educación?

lunes, 18 de febrero de 2013

Diseño integrado de Fink



Teniendo en cuenta los 12 Pasos del modelo del diseño integrado establecidos por Fink, puede identificar con bastante claridad algunos en los que más me centro en mi aprendizaje.


Por un lado, dentro de los componentes claves, me centro sobretodo en el contexto, en identificar las metas y en seleccionar las actividades de enseñanza aprendizaje más efectivas. Al integrar todos los componentes suelo centrarme en crear una temática para el curso y en seleccionar las estrategias. Por último, acabando con el diseño, planteo la evaluación del curso y de la enseñanza.
Puedo decir que ninguno de los 12 pasos los dejo totalmente olvidados, pero sí que cumplo en menor medida con la integración exacta de todos los componentes, dejando a veces conscientemente un margen de error entre todos debido a que no puedo asegurar que todo vaya a salir como yo espero.

Puedo decir que ninguno de los 12 pasos me ha sorprendido, sin echar en falta tampoco ningún elemento clave, ya que tanto los bloques de contenidos, objetivos, metodología, actividades y evaluación (siendo los 6 bloques básicos) están desarrollados en los 12 pasos.

Podemos observar además la relación existente entre el aprendizaje autorregulado y los 12 pasos establecidos por Fink. El aprendizaje autorregulado se divide en 4 fases, estando tres de ellas muy reflejadas en los 12 pasos, la planificación (relacionada con los 5 primeros pasos), el control estimular (reflejados en aquellos pasos referidos a estrategias y su aplicación) y la evaluación (claramente reflejada en los pasos que se refieren a la misma). Cabe añadir que una de las fases del aprendizaje autorregulado, la fase de la auto observación, no la veo muy reflejada en este diseño, pero intuyo que será la propia reflexión que realice cada docente sin tener que estar especificada en un "papel".
 

sábado, 9 de febrero de 2013

EDUCACIÓN CENTRADA EN EL ALUMNO Y SU APRENDIZAJE


¿En qué elemento me centro a la hora de enseñar?

Cuando me planteo el resolver las preguntas del segundo cuadro de reflexión del libro de la asignatura me entra la esperanza de coincidir con el modelo de enseñanza que se centre en el alumno y en su aprendizaje después de haber leído acerca del ECAA y ver la coherencia y la eficacia de su aplicación en el aula.

Reflexionando acerca de mis clases, claramente el que más aprende es el alumno. Cabe destacar que yo misma aprendo, pero sobre todo cuando cometo errores y tengo que rectificar, por lo que no aprendo de la misma manera que los alumnos (cosa bastante lógica teniendo en cuenta la intención de la educación).

Para mí el aprendizaje es el proceso que se lleva a cabo en el aula en el que a través de la interacción entre todos los elementos surgen unos contenidos y una forma de aprender y trabajar esos contenidos. Además, el aprendizaje dependerá de cada persona, de cómo interprete la información que reciba y de cómo la aplique más adelante, sin aprender todos lo mismo ni interpretar todos de la misma manera las cosas. Lo que se aprenda, las metas que haya, las estrategias que se utilicen y aprendan y las condiciones de aprendizaje se determinarán basándose en el alumno y en su contexto de aprendizaje. Ni todos aprenderán lo mismo ni en las mismas condiciones.


Las decisiones se tomarán tanto antes del aprendizaje cómo durante el mismo, siendo las primeras las que guíen el aprendizaje y las segundas las que lo personalicen. En mi opinión esto funciona bastante bien, y siendo una estudiante en pleno aprendizaje necesito de ambos tipos de decisiones para aprender e ir mejorando en la práctica.

Por último el establecimiento de los objetivos de aprendizaje lo llevará a cabo toda la sociedad que este involucrada en el proceso, ya que creo que para que unos objetivos sean los adecuados en la educación tienen que estar basados en un contexto y unos factores determinados.

En conclusión, la educación centrada en el alumno y en el aprendizaje en sí mismo es para mí la más eficaz.


martes, 5 de febrero de 2013

APLICACIÓN DEL APRENDIZAJE AUTORREGULADO



Como pasa constantemente en el mundo educativo, las ideas que se tienen son  buenas pero a la hora de aplicarlas los profesores prefieren no realizar cambios, no fallar en su enseñanza y limitarse a seguir enseñando como lo hacían hasta el momento.

Por muy perfecto que parezca el aprendizaje autorregulado llevarlo a cabo dentro del aula no resulta tan sencillo. ¿Cómo es posible motivar a los alumnos a aprender? ¿Cómo es posible que aprendan a guiarse por sí mismos? No es una tarea fácil, pero mucho menos imposible.
Hay que enseñar a los alumnos a realizar una serie de pasos a la hora de ponerse a trabajar y que, a partir de esos pasos aplicados en las diferentes tareas los alumnos los interioricen y los realicen inconscientemente en un futuro.

Para empezar con esto habría que tener muy claro qué pasos les vas a hacer llevar a cabo. Al principio esto quizás les pueda resultar a los alumnos algo “aburrido” o una “pérdida de tiempo”, pero si se les motiva lo suficiente y se les hace ver lo fácil que resulta trabajar a partir de un esquema claro empezarán a trabajar como se les pida.

Hay que dejar a los alumnos trabajar por su cuenta, plantearles retos y motivarles a solucionarlos por sus propios medios. Si al alumno no se le da la oportunidad de aprender por sí mismo ni se le dan las estrategias para poder hacerlo se acomodará, aprenderá lo que el profesor le enseñe, estudiará cuando tenga que hacerlo y ahí se limitará su aprendizaje, no buscará aprender más de la cuenta ni querrá de alguna manera “complicarse la vida”.


Si les damos las claves para el éxito, ellos sabrán llegar a él.

APRENDIZAJE AUTORREGULADO




El aprendizaje autorregulado sugiere, desde un primer momento, la idea del “aprendizaje perfecto”. Como docente ver que un alumno es capaz de organizar su propio aprendizaje y ver que si falla en algo él mismo es capaz de solucionarlo significaría que ese alumno va a llevar a cabo un aprendizaje significativo, un aprendizaje guiado por un docente pero resultando provechoso para el propio alumno marcando él mismo su ritmo de aprendizaje.

Para que este aprendizaje se lleve a cabo el contexto tiene que ser el adecuado. 
En primer lugar una de las condiciones básicas es la propia motivación del alumno. El alumno ha de querer aprender, ha de ver útil su aprendizaje y así estar motivado para llevarlo a cabo.

En segundo lugar el alumno necesita que se le den las estrategias básicas para poder organizar su aprendizaje. No se le puede pedir a un alumno que organice su estudio si no sabe cómo hacerlo. Para esto el aula debe ser un lugar en el que los alumnos reciban estrategias de aprendizaje para su posterior aplicación en la práctica. El profesor tiene que hacer trabajar a los alumnos, hacerles pensar, darles pautas para llevar a cabo diferentes tareas y a partir de ahí, dejarles hacer. No es un dejarles hacer libremente y de golpe, sino poco a poco y ayudándoles si surgen dudas. No se le puede pedir a un alumno que al fallar en una tarea busque él solo una solución si nunca lo ha hecho, se le puede enseñar a revisar sus errores, buscar una causa y ayudarle a solucionarlo la primera vez o incluso las primeras veces, dándole un claro ejemplo de cómo hacerlo para que la siguiente vez que falle se vea capacitado para solucionarlo por sus propios medios.

De alguna manera hay que empezar a confiar más en los alumnos, en dejar de darles todo masticado en un sistema educativo unidireccional y que gira en torno al docente para que el alumno cobre más protagonismo a la vez que su ritmo sea el que marque su propio aprendizaje.